Historia del Colegio

El Colegio San Isidoro es una institución educativa más que centenaria: la tercera más antigua de la provincia de Granada, según los estudios existentes, tras el instituto público Padre Suárez y el colegio de los padres Escolapios.

Al margen de esa larga historia, el centro destacó ya desde su origen por ser la primera iniciativa de enseñanza con origen propiamente granadino y de carácter laico; una nota distintiva en una tierra que no se caracterizaba a finales del siglo XIX por su sociedad civil dinámica y que estaba muy castigada por el analfabetismo o el atraso. Por eso se eligió el nombre de “San Isidoro”, tal vez el sabio andaluz, español y europeo más importante de la Alta Edad Media. Un faro de erudición y humanismo en un océano de ignorancia y violencia. El autor de las Etimologías, la enciclopedia que se adelantó mil años a la Ilustración, y quien sigue siendo hoy un referente de vanguardia al estar considerado el patrón del conocimiento acumulado en internet.

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Estatua de San Isidoro en la Biblioteca Nacional

El Colegio fue fundado en 1887 por José Molina Fernández (1858-1931), un profesor de violín que llegaría más tarde a dirigir el Real Conservatorio Superior de Música “Victoria Eugenia” de Granada. Su fundador y primer Director eligió como fecha de nacimiento el 4 de abril, que era cuando entonces se celebraba la festividad del santo patrón (luego trasladada al 26 de abril). El centro celebró su primer Claustro de Profesores el 15 de agosto para preparar su primer curso académico, el de 1887-1888.

Colegio San Isidoro Granada
Retrato de José Molina Fernández, fundador y Director hasta 1931

Durante su primer cuarto de siglo el Colegio fue creciendo y por eso cambió varias veces de ubicación, pero siempre dentro del barrio de San Juan de Dios en el que había nacido. Así, en 1896 se trasladó de su sede original en la calle Cardenal Mendoza a la Plaza del Boquerón donde estuvo tres años. En octubre de 1899 pasa a la casa que entonces era nº 14 de la calle Mano de Hierro (hoy nº 9), donde impartió enseñanza hasta diciembre de 1911. En enero de 1912 pasa a una ubicación mucho más estable y grande con acceso tanto por la calle Arriola 13 (hoy nº 4) como por Mano de Hierro 20 (hoy nº 3), y cambia su primitivo nombre por el de Academia Isidoriana. Allí permanecerá más de sesenta años, como aún recuerdan muchos de sus miles de antiguos alumnos y alumnas.

A la muerte de José Molina Fernández, en diciembre de 1931, accede al cargo de Director su hijo Luis Molina Gómez (1907-1991). El Colegio San Isidoro y la Academia Isidoriana tuvieron internado desde su nacimiento hasta el final de la Guerra Civil; tiempo durante el que el Colegio, por cierto, no cerró sus puertas.

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Fachada de la sede de la Academia Isidoriana entre 1912 y 1975

En 1939, cuando se crean por el Ministerio de Educación los colegios “reconocidos”, accede a esta categoría, examinando desde entonces a los alumnos que antes debían hacerlo en los institutos públicos. En esta misma fecha deja de existir, por un Decreto del Ministerio de Educación, la enseñanza mixta. Por eso el centro se duplica y se convierte en colegio masculino -Academia Isidoriana- que tiene su entrada por la calle Mano de Hierro y Colegio femenino de San Isidoro, con entrada por calle Arriola. Sin embargo, desbordados por el aumento del número de estudiantes masculinos, el colegio femenino dejó de impartir sus clases veinte años más tarde de forma que, a partir del curso 1958-1959 se dedicó por completo a los alumnos. En los años setenta, cuando se recupera la educación mixta, vuelve a acoger alumnas.

Luis Molina Gómez
Retrato del profesor Luis Molina Gómez, Director de 1931 a 1981

En el curso académico 1961-1962 se celebraron las bodas de platino, al cumplirse los 75 años de existencia. Con este motivo, el Ayuntamiento de Granada, que entonces presidía Manuel Sola Rodríguez Bolívar, le concedió el título de “Institución Predilecta de Granada” y, la Asociación de Antiguos Alumnos pidió la concesión de la Orden de Alfonso X el Sabio para su Director, Luis Molina Gómez, que le fue otorgada ese mismo año por el Ministerio de Educación.

El 3 de abril de 1965, al quedar pequeño el caserón de la calle Arriola que durante más de medio siglo albergó el centro, se pone la primera piedra de una nueva sede que se inaugura en mayo de 1967. El emplazamiento es en la zona de expansión urbana del Camino de Ronda, junto a la Vega, en lo que entonces era el pago (y hoy es el barrio) de Arabial. El Ayuntamiento decidió denominar la calle de la nueva ubicación con el nombre de San Isidoro. Desde 1967 hasta 1975 funcionaron simultáneamente la Academia Isidoriana y el Colegio San Isidoro, hasta que finalmente se trasladan a este último todas las dependencias.

Placa Luis Molina Gómez
El Colegio se trasladó en los años sesenta

Es en esos años sesenta y setenta cuando se van incorporando a la dirección del centro los tres hijos de Luis Molina Gómez –Luis, José Manuel y Antonio Molina Galdeano– que acabarán relevando a su padre cuando éste se jubila tras más de cincuenta años al frente del Colegio. En 1981 se configura la sociedad familiar que asumirá luego la titularidad formal. Coincidiendo con la reforma de la educación y el desarrollo del autogobierno andaluz, que se produce durante los primeros años de la democracia, el centro accede al concierto educativo con la Junta de Andalucía (hoy están concertados el segundo ciclo de la Educación Infantil, Primaria y ESO).

En el curso 1986-1987 el Colegio celebró su centenario. El Ayuntamiento de Granada, presidido por Antonio Jara Andreu, le concedió a Luis Molina Gómez la medalla al Mérito de la Ciudad y, en un hecho muy poco frecuente para personas todavía vivas, decidió bautizar con el nombre de “Profesor Luis Molina Gómez” la parte de la calle San Isidoro donde se ubica; lo que hoy conecta el cruce de Arabial con la Circunvalación, a la altura de la plaza del guitarrista Manuel Cano (célebre músico que era también, por cierto, antiguo alumno isidoriano).

Luis Molina Galdeano
Retrato de Luis Molina Galdeano, Director hasta 2002

Durante los últimos años del siglo XX el Colegio registró el mayor número de alumnos matriculados  de su historia y también alcanzó la paridad masculina-femenina. A la muerte prematura del tercer Director Luis Molina Galdeano (1941-2002) el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte le otorgó la Encomienda de la Orden de Alfonso X el Sabio y el Ayuntamiento de Granada, que entonces presidía José Enrique Moratalla Molina, le concedió la medalla de Oro al Mérito de la Ciudad. Unos años más tarde, ya con el alcalde José Torres Hurtado, la ciudad vuelva a distinguir a la institución al entregarle la Granada de Plata.

Granada de Plata
Antonio y José Manuel Molina Galdeano, Directores hasta 2016, con la Granada de Plata

Tras la jubilación de los Directores José Manuel Molina Galdeano (1946) y Antonio de Molina Galdeano (1950), la familia Molina Álvarez de Cienfuegos asume la gestión del centro, designando en agosto de 2016 a Gloria Álvarez de Cienfuegos Rivera (1940) como nueva Directora. El 26 de abril de 2017 se celebró el 130 aniversario de la fundación (y el medio siglo de la inauguración de la sede actual) con presencia del alcalde Francisco Cuenca Rodríguez y la consejera de Educación de la Junta de Andalucía, Adelaida de la Calle Martín, quienes inauguraron una placa en homenaje a Luis Molina Gómez.

Desde el curso 2016-2017 el Colegio ha emprendido una intensa actividad de renovación pedagógica y de sus instalaciones, destacando la implantación de enseñanza bilingüe o la apuesta por la internacionalización a través del programa Erasmus+. También se ha reformado por completo el acceso exterior y se ampliado la oferta educativa al ciclo preinfantil (0-3 años) de modo que se configura como uno de los pocos centros de Granada que educa de forma integral  desde el nacimiento hasta la Universidad.

GAC y alcaldes
La Directora, Gloria Álvarez de Cienfuegos, con los alcaldes J. Moratalla y F. Cuenca

En el curso 2017-2018 ha cursado sus estudios de 2º de Bachillerato en el Colegio la bisnieta mayor de Luis Molina Gómez, lo que supone la graduación del primer miembro de una nueva generación de la familia Molina, la quinta desde que su tatarabuelo fundase el centro.

Hoy, la comunidad educativa (formada por el Consejo escolar, la Dirección, el Claustro de profesores, el personal de apoyo, los padres y madres, los antiguos alumnos y, desde luego, sus actuales estudiantes) sigue animada por el mismo espíritu isidoriano de siempre.

primera piedra
La primera piedra del actual edificio del Colegio y el lema de San Isidoro

El Colegio aborda su futuro con ilusión y sin olvidar su objeto principal de formar nuevos ciudadanos, según el lema de San Isidoro (“Doctrina et Vita”) que nos insta a unir ciencia y humanidad. En su historia centenaria el Colegio ha educado a catedráticos, profesionales, deportistas, empresarios, escritores, políticos y –por encima de todo- niños y niñas de todas las condiciones sociales. Durante su trayectoria, sobre todo cuando la enseñanza no era un derecho, la institución se ha señalado por su atención a las necesidades de la población de Granada, desde impartir gratuitamente clase a los alumnos enfermos del Hospital de San Rafael, o a los acogidos por los hermanos Obreros de María, a crear unas “becas” internas para ayudar a los cientos de alumnos que no merecían dejar el centro por motivos económicos.

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